El arzobispo agradece vivamente a los miembros de la Vida Consagrada “vuestra presencia y pertenencia a la Diócesis” en la Jornada Pro Orantibus

El domingo 16 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, se celebra la Jornada Pro Orantibus. Con este motivo, el arzobispo, monseñor Julián Barrio, ha escrito una carta dirigida a los miembros de la Vida Contemplativa, en la que les agradece “vuestra presencia y pertenencia a la Diócesis”, al tiempo que les anima a no olvidar que “corazón orante y riqueza de fecundidad apostólica son dos dimensiones de la vida cristiana de las que podemos hablar por separado”. Esta invitación alude al lema de esta jornada, “La vida contemplativa. Corazón orante y misionero”, al hilo de los contenidos de la constitución apostólica  Vultum Dei quaerere del papa Francisco y la consecuente instrucción aplicativa Cor orans.

En este contexto, no se puede olvidar el mes extraordinario misionero que viviremos en el  próximo mes de octubre.  Monseñor Barrio indica en su carta a los integrantes de la Vida Contemplativa que “la vida contemplativa se considera vinculada de manera muy especial a la idea de un corazón orante. Y, en buena medida, la oración contemplativa marca y determina su configuración tal como la conocemos. Esta dimensión que indica que el único centro importante es Dios, se hace especialmente significativa en un mundo digital como el nuestro y en sociedades crecientemente secularizadas como la nuestra donde se la considera como algo irrelevante”.

Por otra parte, señala que “el gran reto que nos plantea la tarea misionera, tal como nos sugiere el lema de esta Jornada, apela al compromiso de nuestra vida y de  nuestra fe. Nos urge estar más atentos a la llamada misionera que a la llamada geográfica: olvidándonos quizá de la tierra que todavía está por evangelizar dentro de nosotros”.

 

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