Intervención de mons. Barrio en Cope: 24 de mayo de 2019

 

Se celebra mañana sábado una reunión de esas que no suelen acaparar titulares en los medios de comunicación, pero que no por eso dejan de tener su trascendencia. Es un encuentro del equipo de Pastoral Familiar de la diócesis que va a evaluar este curso y a definir las actuaciones para el próximo. Este año se han producido novedades destacables en este campo tan importante para la vida de nuestra Iglesia diocesana: se ha redefinido el contenido de las catequesis prematrimoniales y fijado un criterio común para toda la diócesis; se ha establecido un itinerario para la formación de jóvenes parejas aún sin fecha de boda; y se ha diseñado un camino de acompañamiento a matrimonios recién casados.

Puede parecer poco o intrascendente, pero es mucho y de honda dimensión para el futuro. Buena parte del porvenir de la sociedad se dilucida en el terreno de juego de la familia. Es una prioridad de la Iglesia trabajar por la maduración humana y psicológica de los novios y de los esposos, porque ello será garantía de una serena y sana formación humana y cristiana de sus hijos. Hay que recuperar la familia como ese ámbito en que el amor, la entrega y la gratuidad son señas de identidad y de humanidad de nuestra condición de personas. Lugar en el que la igualdad en los derechos y el respeto a la dignidad es el núcleo duro de las relaciones en pareja, con los hijos y con el entorno.

Un buen termómetro con el que medir el compromiso de la sociedad y de sus representantes y responsables políticos con el bien común, pasa por su concepción sobre la persona y el matrimonio; sobre la familia y sobre la protección de los más frágiles en ella, ancianos o enfermos; sobre la defensa integral de la vida.

Sois vosotros, padres y madres de familia, con vuestros hijos, los que estáis llamados a hacer presente en el mundo normal y cotidiano los valores y las virtudes del Evangelio, con la fuerza del Espíritu Santo que hará que no “tiemble vuestro corazón ni se acobarde”. Y para ello contáis con el apoyo de toda la Iglesia diocesana.

 

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