Manuel Ferreiro: “si no existiese el Seminario Menor, debería inventarse”

  • El rector de la institución diocesana habla sobre la VII Semana Cultural de San Rosendo y asegura que el balance de estos años “es francamente positivo”

Era el año 2013. El Seminario Menor de Santiago estaba de cumpleaños. Se cumplían entonces los sesenta años de la colocación de la primera piedra del Seminario de la Asunción y con tal motivo los responsables de esta institución diocesana decidieron celebrar la efemérides con una “Semana Cultural de San Rosendo”. El próximo lunes aquella iniciativa llegará a su VII edición, dedicada especialmente al Pórtico de la Gloria y con una jornada de visita a Celanova. “La verdad es que la primera edición salió tan bien, que caímos en la tentación de repetirla”, asegura el rector del Seminario Menor, Manuel Ferreiro, para quien “el balance de todos estos años es francamente positivo”.
A lo largo de este periodo, recuerda Manuel Ferreiro, se ha ido pasando revista a la historia del Seminario, se ha “hablado sobre el pasado, el presente y el futuro” de la institución. “Hemos repasado la historia de esta casa, de la gente que ha pasado por aquí y de los acontecimientos que se han vivido”, comenta el rector. Hoy el Seminario Menor de la Asunción es “un colegio que pretende formar como personas a los alumnos, en su dimensión humana y cristiana”, explica.
La restauración del Pórtico de la Gloria ocupa en esta actual edición de la Semana Cultural de San Rosendo una atención destacada. “Es verdad, el gran protagonista es el Pórtico de la Gloria”, dice Manuel Ferreiro, “y tiene sentido porque es como volver a nuestras raíces; de hecho yo me acordaba mucho estos días del discurso de San Juan Pablo II en Compostela”.
El viaje a Celanova del martes día 26 de febrero y la conferencia de Anselmo López Carreira sobre “O reino de Galicia na Idade Media” son también momentos singulares, porque en ellos, según Ferreiro, se profundiza en la raíz cristiana de la historia de Galicia.
La preparación de la Semana Cultural de San Rosendo es compleja, pero “los alumnos están muy implicados, lo viven como algo muy suyo, le dedican tiempo y esfuerzo”, comenta el rector. En realidad es toda la comunidad educativa, desde los profesores hasta el personal de servicios, la que colabora con ilusión en el desarrollo de todos los acontecimientos de la semana. “Hoy, por ejemplo”, indica Manuel Ferreiro, “sería difícil concebir una Semana Cultural sin la representación teatral”.
También las familias “lo viven con especial interés, han captado el espíritu del Seminario y lo experimentan como algo que forma parte del plan educativo del Seminario”, apunta el rector, quien añade que en la Memoria anual “se refleja, a veces con sorpresa, la cantidad de cosas que se llevan a cabo en el año, como los encuentros que organiza la Escuela de Padres”.
A juicio de Manuel Ferreiro, “si no existiese el Seminario Menor, debería inventarse”. Su rector considera que los alumnos son, como decía San Pablo, “mi alegría y mi corona” y recuerda que “por aquí han pasado gentes que ahora son importantes en distintos ámbitos” y que algunos jóvenes, como ellos mismos han reconocido, “si no hubiesen pasado por nuestras aulas estarían en las cunetas de la vida”.
El rector habla de la excelencia académica en el centro educativo: “a mí me parece que tenemos el mejor plan de formación educativa de nuestra diócesis”. Y añade que, en proporción (aunque el número de alumnos no es comparable) con décadas pasadas, el Seminario Menor “sigue siendo semillero de vocaciones sacerdotales”.
De cara al futuro, Manuel Ferreiro, señala que “no debemos cerrarnos sobre nosotros mismos”, apuntando que se estudia, como posibilidad y proyecto, abrir las aulas a alumnas para que también reciban “esa formación en valores cristianos y humanos, tan necesaria hoy en día”.
Un poco de historia
La historia del Seminario Menor de la Asunción se remonta al nombramiento de D. Fernando Quiroga Palacios como arzobispo de Santiago, el cual propuso la restauración de San Martín y construir un Seminario Menor de nueva planta. En 1953 D. Fernando es promovido al cardenalato y, en ese mismo año, se inicia la andadura del Seminario Menor de la Asunción de Santiago de Compostela. El primero de marzo, fiesta de San Rosendo, glorioso prelado compostelano, se coloca la primera piedra del edificio. El 30 de septiembre de 1955 termina la primera fase de las obras e ingresa la primera promoción de alumnos en número de 224, con el correspondiente equipo de formadores. Monseñor José Cerviño fue nombrado primer rector del Seminario. En el curso 1956-57 son 1124 los alumnos matriculados. El 2 de octubre de 1957 bendijo el conjunto el Nuncio de Su Santidad, Monseñor Antoniutti, acompañado del Sr. Cardenal, de Monseñor Nóvoa Fuente, Obispo Auxiliar y de las autoridades locales y provinciales. El 10 de septiembre de 1958, día de san Pedro de Mezonzo, el entonces Jefe del Estado, Francisco Franco Bahamonde, inaugura solemnemente el Seminario.
Desde 1968 los estudios realizados en el Seminario Menor tienen la misma validez que aquellos que se imparten en los Institutos de Enseñanza Secundaria y Bachillerato existentes en el Estado Español. El Seminario se dedicó a Nuestra Señora de la Asunción porque, mientras se construía, tuvo lugar la definición dogmática.

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