Mons. Fernández preside la eucaristía previa a la cena solidaria organizada por el Seminario Mayor

El obispo auxiliar de Santiago presidió este viernes la eucaristía previa a la cena solidaria organizada por el Seminario Mayor compostelano con la que además se celebró la festividad de san Andrés. En su homilía mons. Jesús Fernández analizó precisamente el pasaje del Evangelio de san Mateo en el que se recoge la llamada de Jesús a los primeros discípulos, entre ellos Andrés. Así, destacó “la prontitud con la que respondieron a Jesús y la generosidad con la que dejaron su familia y su trabajo”. Con esta actitud, continuó el obispo auxiliar, los discípulos nos enseñan a anteponer los planes de Dios a los propios.

Mons. Fernández aprovechó también la ocasión para recordar la conmemoración, el pasado domingo, del Día de las Personas sin Hogar. Una situación que “vulnera los derechos humanos y que, desde el punto de vista cristiano, es una falta grave al amor al hermano”. El obispo auxiliar recordó también la carta pastoral de mons. Julián Barrio, en la que aseguraba que a veces miramos a estas personas “como algo marginal en nuestra sociedad, pensando incluso que afean la estética de nuestra convivencia, y sintiendo simplemente pena porque no somos capaces de mirarlas con los ojos del corazón. Comprendo que no es fácil ponerse en su situación, caminar con sus zapatos y vestirse con sus ropas, pero debemos hacerlo”.

En una homilía de hondo contenido social, mons. Fernández también recordó la inauguración, el pasado día 13, de las nuevas instalaciones del centro de atención social continuada Vieiro, de Cáritas Diocesana. Y la misma cena solidaria organizada por los seminaristas compostelanos. Concluyó su homilía pidiendo que “sigamos soñando con los sueños de Dios y ojalá el próximo año nadie duerma en la calle”.

Versión en galego