Monseñor Barrio anima a los agentes sanitarios no sólo a curar a los enfermos, sino a cuidar de ellos

  • En su carta para el Día del Enfermo, el próximo 11 de febrero, el arzobispo asegura que la cercanía y la compañía atenúan el dolor

En una Carta Pastoral dedicada a la Jornada del Enfermo, que todos los años celebra la Iglesia el día 11 de febrero, el arzobispo compostelano, monseñor Julián Barrio, indica a los agentes sanitarios que “haciéndome eco del sentir del papa Francisco, me animo a deciros que no sólo curéis sino que cuidéis a los enfermos que están en sus casas o acuden a los hospitales y centros socio-sanitarios que son como la posada a la que los familiares o conocidos de los enfermos, como buenos samaritanos, les llevan para ser sanados”. En la misma línea, monseñor Barrio señala que “es necesario no perder esta identidad en vuestra dedicación fomentando la sintonía espiritual que nos descubre a todos que nuestra vida encuentra sentido cuando sabemos vivirla al servicio de los demás”.

En su carta con motivo de la Jornada del Enfermo, bajo el lema “Acompañar en la soledad”, el arzobispo indica que “aliviar el sufrimiento es una obra de caridad. Negarlo es una ilusión. La soledad que irrita el dolor, lleva en algunos casos a la tristeza y a la depresión, encerrando al enfermo en sí mismo y con su miedo interior”.

Tras indicar que “los cambios sociales en los que nos encontramos, pueden contribuir a esta soledad al ser difícil compaginar los horarios de las visitas a los enfermos con los horarios laborales de los familiares y personas conocidas”, monseñor Barrio asegura que  “la compañía atenúa el dolor”. Y comenta que no debemos dar “la impresión de que el sufrimiento interior y físico no tiene derecho a la ciudadanía”.

El arzobispo recuerda a los “queridos enfermos y enfermas”,  que “os tengo muy presentes en mi oración con la intercesión de la Virgen María, salud de los enfermos”.

 

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