• El arzobispo recuerda que el objetivo es conseguir que “toda persona viva con dignidad en un hogar propio, en paz y de manera permanente”

El próximo domingo 25 de octubre será el Día de las Personas sin Hogar, enmarcado en la Campaña Nadie Sin Hogar, que acentúa las reivindicaciones en esta frase: “Y tú ¿qué dices? Di basta. Nadie Sin Hogar”. Ante esta jornada promovida por Cáritas, el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, se ha sumado a esta iniciativa con una Carta Pastoral. “Cáritas”, apunta en ella el arzobispo, “como  entidad de la Iglesia Católica, lleva 28 años haciendo propia esta Campaña contando con la colaboración de otros colectivos y plataformas que trabajan en el campo de lo social, con el objetivo último de que toda persona viva con dignidad en un hogar propio, en paz y de manera permanente. Una apuesta que se hace efectiva, subrayando la centralidad absoluta de las personas en situación de sin hogar, y afirmando sus derechos de manera global”. Para el arzobispo, “los sin hogar no puedan quedar reducidos a una mera anécdota”.

Cáritas busca hacer reflexionar a todos ante la situación de las personas sin hogar y de las que se están viendo privadas de él por los desahucios. El lema central de la Campaña este año refleja la situación por la que pasa este colectivo: “No tener casa mata. Sus sueños, sus oportunidades, su confianza, su salud… Sus derechos”. “Los sin hogar”, apunta monseñor Barrio en su Carta Pastoral, “no puedan quedar reducidos a una mera anécdota. Están en nuestra órbita, no en la luna aunque a veces sea la luz de la luna la que los acaricie entre sus cartones en nuestras calles o en los soportales. Esta Jornada busca remover nuestras conciencias y poner sobre la mesa las reivindicaciones de estas personas que precisan de nuestro apoyo de forma particular, y de las instituciones y administraciones competentes de forma general para solucionar este grave problema cuya consecuencia es que a diario a miles de personas duerman a la intemperie o en lugares insalubres”, recordando además el arzobispo que la situación ha podido agravarse con la pandemia del Covid 19.

Cáritas y el arzobispo recuerdan “las condiciones de inseguridad y las dificultades para acceder o mantenerse en una vivienda generan en muchos casos problemas de ansiedad, de angustia, e incluso depresión”, tal y como lo explica monseñor Barrio en su carta. En ella recoge, también, el deseo de todas las entidades que colaboran en esta campaña de que se considere “urgente la anunciada ley estatal de garantía de acceso a la vivienda, donde se incluyan todas las situaciones de exclusión residencial/sinhogarismo dentro de una estrategia más amplia de políticas públicas basadas en el derecho humano a la vivienda”.

Monseñor Barrio comenta que “con demasiada frecuencia a las personas sin techo las consideramos como algo marginal en nuestra sociedad, pensando incluso que afean la estética de nuestra convivencia, y sintiendo simplemente pena. Tenemos que  mirarlas con los ojos del corazón, es decir, con amor, sintiéndonos todos amados por Dios”. Además, pide a todos “trabajar en la medida de nuestras posibilidades pero sin ahorrar esfuerzo, para que estas personas puedan disponer de un hogar”.

 

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