Monseñor Barrio insta a los comunicadores a considerar su trabajo como “servicio a la verdad integral del hombre”

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, celebró con profesionales de los medios de comunicación y con todas aquellas personas que contribuyen con su aportación y trabajo a la difusión de sus contenidos, el Jubileo de la Comunicación. Una Eucaristía en la catedral compostelana fue el acto central de este acontecimiento, convocado por el arzobispo a través de una Carta Pastoral. Monseñor Barrio, en su homilía, recordó a los comunicadores que “vuestra misión es un servicio a la verdad integral del hombre, ofreciéndole todos los elementos que le ayuden a comprender la realidad. Sois alfareros de la palabra que nacéis en un río propio y desembocáis en el mar de la humanidad”. El arzobispo les dijo, además, que “vuestra tarea no es fácil pero ciertamente es apasionante, porque está al servicio de la verdad siempre indispensable”. Por su parte, Xosé Luis Barreiro Rivas, articulista y profesor universitario, quien realizó la invocación al Apóstol, aseguró que cuantos trabajan en los medios de comunicación “temos hoxe unha grande responsabilidade profesional e moral coa verdade, coa liberación dos probes e aflixidos, coa debilidade dos nenos e a discriminación das mulleres, coa recta distribución do pan e do traballo, e coa xestión da paz e da liberdade para as que fomos criados”.

Numerosos representantes de los medios acudieron al Jubileo de la Comunicación, una cita convocada por el arzobispo de Santiago, que tuvo su epicentro en la celebración de la Eucaristía en la catedral compostelana, en el marco de este Año Jubilar de la Misericordia. Monseñor Barrio dijo en su homilía que “vosotros trabajáis con la palabra, escrita o hablada, y con la imagen que nos sitúa en un universo cada vez más icónico. Vuestra tarea es en esta sociedad una labor imprescindible, aunque no exenta de riesgos”.

El arzobispo añadió que “la comunicación no es un hecho aislado, frío, ajeno a la naturaleza del hombre. Comunicar es poner en relación a personas” y les dijo a los profesionales que “no consideréis el fenómeno informativo como un mero espectáculo, algo en lo que la persona se puede convertir en mercancía o ser instrumentalizada, y en donde el valor de verdad es cada vez más indiferente. Es importante recordar que el respeto a la dignidad de la persona es esencial más allá de los afanes, por legítimos que puedan ser, por la conquista de las audiencias. Es en este respeto donde es posible enlazar misericordia y comunicación”.

La invocación al Apóstol Santiago fue realizada, en nombre del colectivo, por Xosé Luis Barreiro Rivas, articulista y profesor universitario. En su intervención afirmó que cuantos trabajan en los medios de comunicación “temos hoxe unha grande responsabilidade profesional e moral coa verdade, coa liberación dos probes e aflixidos, coa debilidade dos nenos e a discriminación das mulleres, coa recta distribución do pan e do traballo, e coa xestión da paz e da liberdade para as que fomos criados”.

Barreiro Rivas dijo al Apóstol que “por iso entenderás que, conscientes da nosa responsabilidade co século, non veñamos á túa sepultura para pedirche que asumas as tarefas que deixamos sen facer os gobernantes, os científicos, os traballadores e periodistas, ou que te poñas a arranxar o mundo por nós. Só che pedimos que o teu exemplo de servizo ao ben é a verdade nos siga iluminando, e que nos ensines o segredo de como transmitir novas que non caduquen, que falen máis da virtude que do pecado, e que deixen tras de si acougo e esperanza”.

Al remate de la Eucaristía, los profesionales realizaron una visita guiada al Archivo y Museo catedralicios. Después se reunieron con el arzobispo en una comida de confraternidad en las dependencias de San Martín Pinario.

 

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