Monseñor Barrio recuerda que las aportaciones de los fieles en el Día de la Iglesia Diocesana sirven para atender a los más necesitados

  • Carta Pastoral del arzobispo en la que indica que “como toda familia tenemos muchas necesidades, también económicas, que sacaremos adelante entre todos, con la colaboración generosa de cada uno”

“Como toda familia tenemos muchas necesidades, también económicas, que sacaremos adelante entre todos, con la colaboración generosa de cada uno, que os agradezco de todo corazón. Os invito a seguir colaborando humana y económicamente en las muchas tareas y servicios que realizamos entre todos en la Iglesia diocesana”. Así se expresa monseñor Julián Barrio, arzobispo de Santiago, en una Carta Pastoral con motivo del Día de la Iglesia Diocesana, que se celebrará el próximo domingo día 8 de noviembre. El arzobispo indica en su texto que celebrar esta jornada “es una llamada a la responsabilidad, a no sentirnos excluidos de las tareas que tiene ante sí nuestra familia diocesana”.

“En este año tan complicado que todos estamos viviendo”, señala monseñor Barrio, “tiene especial importancia para nosotros la celebración del Día de la Iglesia Diocesana que, evidentemente, no podemos reducir a un día porque se trata más de una forma de vivir nuestro pertenecer a la Iglesia que la celebración de una jornada. Es una nueva ocasión para tomar conciencia de nuestra pertenencia a esta Diócesis compostelana, que vive en comunión con toda la Iglesia universal, y para darnos cuenta de que todos los cristianos formamos una gran familia, en la que la alegría de un miembro es la alegría de todos y los sufrimientos del otro son nuestros sufrimientos”.

El arzobispo de Santiago explica, además, que en este Día de la Iglesia Diocesana “se nos recuerda que somos una gran familia, la familia de los hijos de Dios, que está abierta a todos, especialmente a los más necesitados. Por eso, somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo. Con tu tiempo, tus cualidades, tu apoyo económico y tu oración somos Iglesia”.

La Iglesia Diocesana de Santiago ha editado para esta ocasión una publicación en la que se recogen los datos esenciales de la actividad pastoral y social. En “Nuestra Iglesia en Santiago de Compostela”, se recuerda, por ejemplo, que hay 501 sacerdotes; 1.071 parroquias; 19 seminaristas; 1.200 catequistas; 621 religiosos y religiosas; 5 diáconos permanentes; 159 monjes y monjas de clausura; 14 monasterios y 136 misioneros.

También se informa sobre la práctica sacramental: 5.972 bautizos; 6.522 primeras comuniones; 3.108 confirmaciones; o 957 matrimonios. Y se recuerdan las cifras del presupuesto diocesano del ejercicio de 2019, con un total de 20,8 millones de euros, de los que casi el cincuenta por ciento (49,14%) se dedica a acciones pastorales, asistenciales y a la retribución del clero.

 

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